Se estacionó, nos bajamos de la camioneta y volteando hacia arriba, él dijo: mira, se asomó Dios!
Como muchos bloggers, no solo volteamos al cielo, hasta lo fotografiamos... y es que no hay que olvidar mirar al cielo; porque ahí pueden estar: nuestros sueños, los recuerdos, los angelitos, la tormenta que viene, la naturaleza, el universo, las lágrimas hechas estrellitas, la imaginación en las nubes, los abuelitos, el sol y su regalo bronceador, la niñez en un papalote, las sorpresas en las mariposas, la música de los pájaros, los colores del atardecer, Dios...
No olvides mirar al cielo.
Los mejores espectáculos son gratis.
Cuando se ha acudido a todo, sólo queda pedir la interseción de la divinidad para que haga el paro.