secretos
Aprendí muy tarde que las personas rara vez cuentan las cosas tal como fueron. Pensé que era poco común que las personas guardaran secretos. Pero el hecho que comparta casi todo no quiere decir que la gente no “edite” la historia. Yo misma aveces la edito para mi misma: voy cortando los lapsos desagradables, voy subrayando los errores de los otros, voy minimizando mis malas decisiones, maquillo mis defectos, le pongo caretas a los demás: me desconozco ante el espejo. Tarde aprendo que los secretos se pueden volver moustros. Ahora sé que hagas lo que hagas, todo algún día se verá a la luz del sol y que pienses lo que pienses, en algún momento se hará realidad. Deja tus secretos para otro momento, porque ya huelen a viejo. Deja a los moustros salir; iluminados se esfuman, fuera se hacen cenizas. Dime verdades y deja los misterios. Mejor se prudente que los secretos no te hacen mejor. Sé que es tarde, pero ahora es que lo se.
