ella

Su cabello castaño rojizo le iba bien a su preferencia por los gatos. Colas de mininos como antenas, la seguían en su caminata de sandalias hacia la alacena donde guardaba trozos de pan y dulces a los cuales era muy afecta. Tenía ideas absurdas y casi geniales. Su justicia la repartía de manera infantil y nunca aceptó el hecho que sus padres hubieran fallecido antes que ella. Luego de éste hecho, casi nostálgica y rebelde, vivía entre plantas, flores, cantos ensordecedores de pájaros y una cama dura que siempre me pareció muy pegada al piso. Cuando la conocí fabricaba pasteles para fiestas en un esmero absoluto. Nos tocaban los merengues horneados que sobraban del decorado, ante la insistencia de contemplar con ojos de niños famélicos tanta dulzura. Tras de su máquina de coser, telas e hilos, patrones y revistas se ocultaba también un misterio, el misterio de ser quien era, de ser quien fué y el pedacito de mundo que llevaba en sus ojos. Las aves siguen cantando y los gatos la escoltarán con el amor que en retribución le tienen por haber sido siempre de todos los sabores: amarga, salada y dulce… muy dulce.


October 12th, 2007

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Un Comentario

  1. Leonardo October 12th, 2007

    Me gusta el nuevo look del blog. Mas al estilo wordpress jeje.

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