marchita
Buscaba una imagen de lo “más magenta posible” cuando le tomé la foto a las flores que sirven de fondo a éste blog. Por más intentos y mimos que le hice a la plantita no sólo no volvió a florecer, sino que se secó. Era propiedad de mi hermana, a la cual no parece hacerle mucha gracia los menesteres de la jardinería. A mi sí, por lo tanto asumí el cuidado de ésas flores, aunque fué en vano. No sé que extraños menjurjes o trucos hacen los floristas y vendedores de plantas, para que al comprarlas parezcan mas vivas y aguantadoras que la artificial belleza de las de plástico. Misterio que algún día he de desentrañar.
Sé que vengo prometiendo(me) un cambio al blog, pero la falta de tiempo y las ganas de ausencia son muchas. Las flores vivirán unos días o semanas más aquí, haciéndole compañía y juego a recuerdos viejos y marchitos: tierra de abono para los retoños de una vida en continuo movimiento.
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Ah Yo no sabìa que querias hacerLe un cambio….
hola
tienes toda la razòn cuendo compras una planta parece que va a crecer mucho y la cuidas y la riegas , pero al cabo de los dias se marchita , tal vez como muchas cosa en la vida , pareciera que extrañan a la persona que antes la cuidaba
TQY