amalgama
Creo que voy a comercializar tu recuerdo. Serviría de curación en las muelas, de recubrimiento para las naves espaciales o de llantas en los coches. Ningún material resiste tanto, no se desgasta, soporta grandes presiones,la humedad del cansancio y el paso del tiempo. Ha sobrevivido los días difíciles y al final aún me arranca un suspiro. Ha resucitado tantas veces que cuando ya lo creía diluído me retoma por sorpresa. Si, tu recuerdo se parece al amor: desmedido, infinito, eterno. Ha llegado el momento de ponerle precio, ya que es tan inútil como la soledad de la banca donde me asoleo, es tan grande como el hueco de mi abrazo, es tan duradero como el olvido que no llega, es tan vivo como las lágrimas que seca la almohada. Que sirva de algo tu recuerdo intacto: lo comprimo en amalgamas para mi sonrisa, para que dure más que yo misma.
karma
El otro día hablaba con un amigo de como te “marca” tu nombre. Él, experto en numerología, me comentó que hay un nombre con un karma terrible: DANIEL. Precisamente ligué el pensamiento con un tal Daniel V. que cree que molesta opinando que éste sitio esta plagado de ñoñez; cuando precisamente es hasta intencional en un blog con nombre rosa!!! JA, Daniel, Kancer777, nigger o como te llames, que se llene tu karma de darma, no pretendas molestar, que los ñoños ya son felices!! ![]()
tendrá que ver el nombre con el destino?
quejarse o no quejarse
El otro día leí al pasar a un tipo que se quejaba de la gente que no se queja, que ‘cómo confiar en ellos si ellos sólo confían en el mundo? Un mundo que no es justo.’ El autor de tal leyenda evidentemente era un pesimista, pero quejarse es tan desagradable como no hacerlo; el pusilánime penoso que permite los abusos cabe en el dicho aquel de: ‘el valiente vive hasta que el cobarde quiere’. De abusos, marrulleros, mentirosos, fraudulentos movimientos y demás estamos hartos, pero en un país donde el optimismo se muere un poco más cada sexenio (o si no díganme a cuánto el kilo de tortilla?, será que los panistas comen pan…) quejarse es una actividad un tanto inútil en ésta realidad, cuando no hay remiendas ni soluciones, quejarse en muchos se ha vuelto casi un deporte que sólo fortalece la visión negativa y el origen de la culpa de los problemas muy en el exterior. De nuevo creo que es sitio donde aplica el criterio; no se quejen de más, esos que amargan el momento, que traen la incomodidad ante el manoteo absurdo ante el empleadito de la tienda, o el grito regañón ante el cajero del banco o la petición de hablar con el gerente a la primera torpeza del mesero, no suelen arreglar mucho. Tampoco permitan los atropellos por mas grande que parezca el prestador de servicio utilizando el sentido común, es decir: la conciencia que somos parte de un todo, somos seres sociales que coexistimos entre la diversidad de necesidades y derechos aparte de los propios. Saber cuando subir la voz, hablar firmemente, preguntar directamente, golpear la mesa sin antes olvidar que se consigue mas con miel que con hiel. Ahora yo me quejo de aquellos que se quejan de más y de los que se quejan de menos…también.
la colonia queeé?
Andaba dando las vueltas buscando unos datos por acá, cuando me topé con ésta dirección: ‘… Col. Un Hogar para Cada Trabajador, Delegación Azcapotzalco, CP 02060…’ tsssssssss
Se que vivo en la ciudad más poblada, aglutinada y caótica del mundo, pero no me había dado cuenta que también en la más carente de creatividad para los nombres de las colonias, calles y unidades “nuevas”. Nada como lo histórico o hasta romántico en poéticas nomenclaturas de avenidas, personajes importantes y reminiscencias del nahuatl, pero a las que no les toca ni por rebote algún significado…pobres! o como el abuso de anteponer: residencial blablabla aunque sea la colonia mas popular en casitas hacinadas de pocos metros cuadrados, hay que apedrear el mal gusto del anónimo servidor público encargado de eso (imagino alguien debe encargarse de tal tarea), no ya por el hecho de sonar cursi o patriotero, sino por deletrear semejante longitud en espacios tan pequeños en donde uno debe escribir su dirección sin sentir algo de pena. Quién le pone nombre a las calles cuando no gana la costumbre?


