Archive for November, 2006

malo conocido

Nov 27

Quien cree que tengo buena dentadura por pura suerte lamento decirles que ir al dentista es un padecimiento que sufro desde que voy al kinder. Mis dientes desde su fase de “leche” han sido cuidados, taladrados, removidos, limpiados, curados…bueno, menos enderezados. Recuerdo a la dentista con la que iba de niña: era una señora de pelo rubio-cano en grandes ondas, que usaba siempre falda larga a cuadros tipo escocesa debajo de una bata azul claro. En el sillón de tubular cromado con acojinado café solo cabíamos mi mama y yo, desde donde se escuchaba claramente los trozos de conversación intercalados con los ruidos de taladro que me torturaban, mientras mi madre tejía imparablemente quemando los muchos minutos que permanecíamos ahí. Quitaron esa torre de consultorios y esa dra. se fué junto con ella. Luego tuve 2 malas experiencias con otras dentistas: una de ellas casi se sube en mi, me saca la muela y cuando salí con las lágrimas rodando por mis mejillas, justo cuando llegué a la esquina de la casa, comenzó a hacer efecto la quesque anestesia. Nunca regresamos. La otra cirujana resultó tardada, carera e impuntual en el mejor de los casos, si no de plano ni llegaba sin cancelar. Años después mi madre porfin atinó a llevarme con un casi recién egresado de la carrera. Un muchacho delgado y de lentes que me atiende desde la adolescencia. Ir con él es tardar la lectura de varias cuartillas en la sala de espera, tardar medias horas entre disparo y disparo de anestesia de manera que los labios se sienten al doble y el dolor es casi inexistente. Una lentitud casi neurótica que permite un trabajo pausado y ortodoxo. Las resinas se volvieron a fisurar y no quise tardar demasiado en un proceso tan “sencillo”. Una amiga me recomendó otra dentista que me mandó una guarda y me “restauró” las fisuras con unas amalgamas. Horror!!! reviví esas lágrimas de niña que esta vez no resbalaron por puro aguante, pero estuvieron a punto. Ayer se desmoronó una tapadura dejando el pequeño cráter que me angustió todo el día. Bien dicen que el flojo y el mezquino anda dos veces el camino. Estoy aquí con media boca dormida, una curación blanca que sabe al más puro estilo consultorio, con hora y media de mi vida gastada en un sillón de dentista ( y lo que faltaaa), pero sin dolor y preguntándome: mas vale lento conocido? que bueno…bueno, esta doctorcita me vió la cara… :(

nunca

Nov 26

Nunca se compren un “no break” marca koblenz, si quieren terminar de escribir una idea antes que un pequeño bajón de luz haga que se apague la compu inmediatamente, y si no quieren pasar por llevarlo a servicio ( lejiiiiiisimos ) por 3 ocasiones dentro de la garantía y que se lo regresen exactamente igual o peor aún, luego de hacer cola y digan que no tiene nada luego que le explican que Ud. es la idiota que no lo sabe usar, que seguramente le esta conectando hasta la impresora y que dice el técnico que no le encontró nada.

Serán chinos?

ay! qué prisa!

Nov 23

Cuando hace calor, me gusta acordarme de cómo es el mismo espacio cuando hace frío, es decir: cómo puede ser que use tal ropa, salga de bañarme y la tibieza del ambiente me permita tardarme en vestir, cómo es posible que en algún momento lo que toco está helado, como los tubos en el metro, o la orilla del retrete que congela!! el agua al lavar los trastos que hace duelan las manos y las bolas de cobijas que hacen un nido. Igual ahora que hace frío, recuerdo dormir con la ventana abierta, huir de los asientos del transporte donde toca el sol, antojárseme una nieve o llevar el cabello recogido. El frío prematuro vino a suplir la lluvia tardía. Estaba huyendo hasta visualmente de la navidad en todos lados, porque no venía al caso, porque era demasiado pronto para vender tiliches y los foquitos no tenían sentido… hasta que noté que la temperatura conjugaba con el pinito con adornos de la vecina que ‘generosamente’ deja ver hacia la noche, recorriendo un poco la cortina de su ventana. Ya no me parece que el santaclaus del centro comercial se “asa” en ese disfraz. Ya la nieve artificial y los renos tienen sentido por el clima; no como alguna vez que pasé las fiestas en Acapulco con tan veraniego tiempo que las luces del arbolito y los adornos colgados me hacían sentir mas acalorada, tanto como si no estuviera en plena nochebuena.
Sigo en el humor de saltarme la navidad, no quiero fabricar dorados, ni mas brillos plateados, pero si quiero una probada del pavo que hace el tío J. para no pensar que hoy el tráfico está como si fuera diciembre y el frío como si fuera enero, como si todo tuviera prisa, sin dejar que lleguen las celebraciones puntuales y dejar vivir agusto los días “normales” y “comunes”. Así las cosas, comenzando el año daré corazones rojos de terciopelo y en unos días me lamentaré haber regalado las chamarras viejitas, que las manos ya se me entumen y apenas es noviembre.

sin nombre

Nov 20

Bailé, canté, abracé, opiné y sobretodo: me reí, acompañando al cuarteto ameno de autores del podcast sin nombre, en su edición num. 14
Como frecuentemente pasa, mi voz no me parece mi voz, como en las fotos no me parezco a mi misma; pero los invito a escuchar semanalmente éste podcast de actualidad y teorías bizarras con su chacota constructiva y divertida, del cual me declaro fan.

epsn

déjame dormir

Nov 19

Déjame dormir,
permíteme no necesitarte
porque la noche es constante
y tu ausencia significa adivinarte
en el silencio por venir.

Déjame dormir,
no ves que te has marchado?
y en tu lugar nada has dejado
No hay sitio de referencia
ni número al cual ir.

Déjame dormir,
que tu presencia como el ron:
dulce, relajante, ameno…
pero produce adicción.

Déjame dormir,
que a la noche sigue el día,
y con los días y sus días
cumpliré condena mía
de comenzarte a extrañar.

Déjame dormir,
a ver si por hoy la luna
aunque casi llena me arrulla
y yo llena de tí, en una,
me mudo de sentir.

Encontré ésto escrito en un papel con mi letra de desvelada, no tiene fecha pero seguro ya tiene tiempo, porque hace mucho que alguien no me mantiene en vigilia; ahora mas bien el amor se mete en mis sueños.