otra vez

Sep 10

Dormí profundamente, soñé. Soñé contigo otra vez. Casi soy una visita en tus noches aceptando todo por verte, toda esa historia rara y llena de personajes. Sentí la calidez de tu mano tomando la mía, vi tu sonrisa cuando ves al horizonte, ya tu olor llenaba todo y anestesiaba el rumor eterno de tu gente. La extraña ahí era yo conquistando un espacio que no era el material; sólo era yo queriendo estar contigo hasta tarde, dormir y soñar que seguía ahi. Silencioso, absorto, tranquilo, quisiera fueras menos excepcional y poder odiar tus defectos mas ocultos y que me desesperaras, pero de cerca; que no te fuera raro que yo te observara si inhalas pausado y tu mirada se clavara en cualquier cosa. En éste sueño te admiré desde gayola. Otra vez callada y paciente; otra vez soñando contigo.

6 Responses to “otra vez”

  1. mata says:

    A mi no me gusta soñar con ella y pa mi desgracia lo hago muy seguido…

    : (
    : (

    he escuchado mucho eso de gayola… que es??

  2. Momo says:

    Hola Ru, me gusto lo que escribiste, se nota que salió del corazón, lo que expresas escribiendo apuesto a que dura más que el sueño mismo.

  3. willow says:

    desde gayola?? osea de gays o que??

  4. ru says:

    gayola: (f.) galería, gallinero o paraíso (parte más alta) de un teatro o cine.
    quise decir que era como una espectadora desde un lugar lejano (y comunmente el mas barato)

  5. Scully says:

    “Sólo era yo queriendo estar contigo hasta tarde” Sólo eras tú que no negabas tu deseo, sólo eras tú y él estaba ahí, ese es un maravilloso sueño

  6. Green says:

    Tu imagen me llegó
    a las seis menos diez
    y no pude dormir
    ni un instante después;
    te confundías con mis sábanas,
    te me enredabas en la sien.

    Lucías tan real
    que casi fui feliz,
    pero a las seis y diez
    me comprendí sin ti:
    eran mis solitarias sábanas
    y una habitual mañana gris.

    Y tú eras mi viento,
    mas no a favor;
    eras mi barca en el pedregal,
    eras mi puerta sin tirador;
    eras mi beso buscando hogar.

    Y tú eras mi parto de antigüedad,
    manía de un diablo despertador;
    eras espuma de soledad,
    carne con llagas desamor.

    Y así fuiste la otra mitad
    de amanecer
    que no alumbró jamás.
    (TU IMAGEN, Silvio Rdgz.)
    Asi imagino tu sueño.

Leave a Reply