datos de ley
Datos mas precisos:
- Segun el boletin del PVEM: se estima que en el Distrito Federal existen 5 millones de perros, de los cuales un millón 300 mil perros son callejeros, lo que significa que existe una mascota por cada siete habitantes; mientras que cerca de 128 mil mascotas callejeras nacen anualmente y la mayoría de ellas son víctimas de maltrato y crueldad, además de que se sacrifican en los centros antirrábicos un promedio mínimo de 700 perros.
Los perros de la calle se ha convertido en un problema de salud pública: cada día 300 toneladas de heces fecales saturan el aire capitalino, pero no sólo de los perros callejeros sino de las personas inconscientes que sacan a su mascota a defecar en los parques, camellones o en las calles y nunca recogen el excremento, como lo establece la ley.
Además existe la transmisión de enfermedades: parvovirus, moquillo, rabia-, incremento de parásitos-pulgas, entre otros.
- La capital del país cuenta con cuatro ordenamientos legales donde se hace mención sobre el manejo de animales: El Código Civil para el Distrito Federal, la Ley de Propiedad del Régimen en Condominio para el Distrito Federal, la Ley de Protección a los Animales y la Ley de Justicia Cívica.
- La Ley de Cultura Cívica para el Distrito Federal, publicada el 31 de mayo del 2004, establece en el artículo 26, fracción I, que si el propietario o poseedor de uno o varios animales no recoge de la vía pública la materia fecal de los mismos, “se hará acreedor de una multa equivalente a 10 días de salario mínimo o de arresto carcelario por 6 o 12 horas”. ( en éste sitio dice que la multa es por el equivalente de 11 a 20 días de salario mínimo ó 13 a 24 hrs. de arresto).
- Anualmente se registran en el Distrito Federal alrededor de 12 mil casos de personas que sufren lesiones leves y graves por ataque de animales, principalmente por perros, y los caninos agresores no siempre son propiedad de alguna persona, sino que son callejeros.
- La Ley de Propiedad del Régimen en Condominio para el Distrito Federal en su ARTICULO 23 FRACCION VIII, dice: Poseer animales que por su número, tamaño o naturaleza afecten las condiciones de seguridad, salubridad o comodidad del condominio o de los condóminos. En todos los casos, los condóminos, sus arrendatarios o cesionarios, serán absolutamente responsables de las acciones de los animales que introduzcan al condominio que afecten la limpieza, salubridad y protección o que causen cualquier daño, molestia, plaga o enfermedades a otros condóminos y habitantes del mismo.
caminata perfumada
Retomé la actividad física con la caminata. Me gusta caminar, pero cada vez se vuelve una pesadilla. Como ha llovido tanto, sale el sol de mediodía lo que hace que las aceras despidan un olor terrible; no quisiera sonar escatológica, pero por piedad! limpien los “regalos” que van dejando sus perros en los paseos. Yo se que los animalitos necesitan salir a caminar ( igual que yo) y que van marcando territorio, ni hablar, pero desde hace mucho inventaron unas “palas” para recoger sus desechos e ir depositándolos en bolsas como parte de la responsabilidad del dueño de la mascota; hasta volver infracción no hacerlo. Las zonas verdes son intransitables y cada vez más las banquetas con árboles y retazos de pasto. No se con certeza cuántos perros haya por habitante de ésta ciudad; ni qué porcentaje de éstos sean callejeros, ni cuántos de éstos animales defecan al aire libre, pero seguramente serán toneladas para ser respiradas y comidas en nuestro ambiente todos los días (una verdadera “cacosfera” jaja). Esterilizarlos tal vez sea mucho pedir, pero por el bienestar del aire del que de todos finalmente vivimos (dueños irresponsables de mascotas o no) y por lo “transitable” de nuestras calles seamos conscientes.
Atentamente: Nostálgica por una caminata que huela a tierra, a pasto, o por lo menos a concreto mojado con suelas limpias y un corazón sano (o sea: yo). Saludos…
recuerdo
Recuerdo cuando mi madre le quitaba compulsivamente el migajón al pan y lo botaba en el jardín. Recuerdo cuando los pájaros bajaban en parvadas a comer esas migas parándose en las ramas, cantando, chillando y peleándose todas los días. Cuando abría la puerta, las alas hacian un ruido al volar en una confusión de manchas grises que subían al techo.
Ahora ya no como bolillos, ni los pájaros vienen al jardín; sospecho que se los llevo al cielo con ella o será que la mancha urbana los ha alejado lo suficiente. Extrañamente aunque yo seguí poniendo panes, éstos se hacian duros y servían de comida a las hormigas y tlaconetes que no se daban abasto a acabárselo.
Recuerdo que cuando más triste me parecía la conjugación de mi realidad y el atardecer, coincidencialmente un pajarito de ojos perfectamente redondos, de plumaje amarillo mostaza y unas patitas que parecían unas ramitas finas y delicadas a punto de romperse, aparecía brincando como por capítulos, como lo hacen las aves y su mirada se fijaba a la ventana desde donde yo lograba verlo tirada en la cama.
Ya no he visto a los pajartitos así o será que ya no paso tiempo tristeando contemplativa. Mejor que recordar, tal vez le haría bien al alma comer bolillos, tirar el migajón a los pájaros, dibujar avecillas amarillentas y conjugar mi tristeza por la realidad con el atardecer, pero no recuerdo sitios donde pueda hacer algo así.
otra vez
Dormí profundamente, soñé. Soñé contigo otra vez. Casi soy una visita en tus noches aceptando todo por verte, toda esa historia rara y llena de personajes. Sentí la calidez de tu mano tomando la mía, vi tu sonrisa cuando ves al horizonte, ya tu olor llenaba todo y anestesiaba el rumor eterno de tu gente. La extraña ahí era yo conquistando un espacio que no era el material; sólo era yo queriendo estar contigo hasta tarde, dormir y soñar que seguía ahi. Silencioso, absorto, tranquilo, quisiera fueras menos excepcional y poder odiar tus defectos mas ocultos y que me desesperaras, pero de cerca; que no te fuera raro que yo te observara si inhalas pausado y tu mirada se clavara en cualquier cosa. En éste sueño te admiré desde gayola. Otra vez callada y paciente; otra vez soñando contigo.


