no soy de aquí, ni soy de allá
-Es que derrepente te sale lo nena-
-pero tu no cantas mal las rancheras, eres también muy cobardita para unas cosas-
-si, si tienes razón; pero todo ésto ha sido por la extraña mezcla que soy. Mas me hubiera valido estudiar secretariado bilingüe y nunca haber salido de mi delegación, o haberme vuelto una ambiciosa y a estas alturas manejar una land rover, tener 2 hijos de tres apellidos y por lo menos una cirujía estética…
-pues si, te verías bien…pareces una cosa y eres otra!
-si, parezco aldeana francesa, con nostalgia de inglesa, que come a la oaxaqueña y pasea los domingos en coyoacán!!!
-pero esas extrañas mezclas, apoco no te causan conflictos?
-uuuuuy claro, muchísimos!!
-en la chamba me joden que si soy pueblerino. No me importa porque se que valoro otras cosas…
jijiji
La burla es la careta de la incapacidad y la ignorancia.
Hay algo que me cae mal: que cuentes algo y la gente se burle, que le de risita tu sentir. Me preguntaba porqué el equipo de gente con el que trabajo les da por burlarse todo el día de todo, risotadas soeces entre críticas y sarcasmos. Escuché esta “respuesta” en una de las tantas películas de semanasanta.
Incapacidad… ineficiencia…ignorancia…disfraces.
insultante 2
Aunque este tema no es para nada insultante, si hace referencia al post anterior del mismo nombre, a diferencia que en este sitio la política como algo lúdico tiene mas de propositivo. Como bien apunta tepocatas.com, si es política es ficción, los juegos que vienen son simpáticos, mucho que ver con la tragicomedia de nuestro país.
Seguro ya habían visto tambien los vudúcratas ![]()
unos de esos monitos que dan ganas de tener a la mano y desquitarse a distancia de nuestra pléyade de ineptos dirigentes. Sigámonos riendo y llorando en éste valle de México… perdón, de lágrimas, que ésto no ha terminado, ni aparentemente comenzado, que yo tengo la sensación al igual que con Zedillo, nunca llegó el presidente, que todavía los candidatos no están en campaña…están en las ofensas y desacreditaciones, menos en propuestas ni realidades.
NOTA: ésto me recordó al podcast de contenido explícito

desmemoriada
Así como cada año se me pasaba la celebración del año nuevo en el barrio chino del centro, hasta que una ocasión y marcado en calendario, fuí con algunas amigas a la calle de Dolores y disfrutamos deliciosa comida china. No he atinado y cada año se me pasa indagar dónde queman judas, e ir a tomar algunas fotos, ver de cerca éstos ejemplos de maestría en cartonería mexicana. El sábado santo a medio descanso, nada que lo recuerdo, hace rato de nuevo lo lamenté ya que no era hora. Mi atención sigue adormilada, y algo me sigue repitiendo en la cabeza: “Y te aseguro que tus inquietudes son muchas”… me lo dijo un amigo, sin verme a los ojos. Esperaré este año ( sin olvidar todas esas inquietudes ) a que lleguen los “judas” y quemar demonios, para dar paso a esperanzas aunque sean pequeñas.
descerebrados
Amar a los demás como hermanos me resulta casi imposible. El otro día que usaba el transporte público con senda mochilota, observaba a la raza: un lugar lleno saca lo peor de nosotros; un tipo con pinta de cromagnon, oliendo a “hombre” se empeñaba en tomarse con ambas manos de cada tubo, sin recorrerse, importándole nada la bola de gente que pujaba por entrar y sostenerse de algo. Yo quedé irremediablemente a su lado preguntándome si en algún lugar recóndito de su empequeñecido cerebro sabía lo que era la amabilidad, si en algún sitio le quedaba la compasión… y si, cuando se desocupó el lugar frente a los dos, se quedó paradito sin remedio esperando que yo me sentara. No siempre estos momentos tienen finales felices: hay tipos que te avientan por ganar el lugar: primero yo, luego yo y al final… yo. (Transportarse en particular, no cambia las acciones) Patrones de conducta recalcitrantes en el trabajo: egoísmo mezclado con holgazanería y un poco de chisme. Tratar con descerebrados es un caso sin fin; pero no tiene la culpa el paisano, sino el que lo contrata. Pero bueno, queda patente que todos los seres humanos tenemos aunque sea un poquitiiiito de buenos sentimientos, pero cuando veo a la “gente” no puedo evitar pensar y decirle a dios: te quedo bastante pinche tu creación llamada humano. Ojalá él me revele el secreto para hallarle el gusto y la razón para querer a los descerebrados, aunque sea un poquito.

