pienso, luego existo... pienso, luego escribo. Me quede meditando que decía sha que la pongo a pensar. Pensar de más era mi vicio de adolescente, y escribir es la liberación de la olla express que se vuelve mi mente de pronto y desde entonces.
Cuando escribo se me revelan cosas; y si, tengo que reconocer que a veces lo hago con lágrimas en los ojos, a veces son llantos prestados, sentimientos ajenos y hasta alegrías compartidas; gente sin nombres y ...
En la mañana escuchaba por casualidad una canción que solía oir mi mamá; o sea que ya es viejita: "ódiame por piedad yo te lo pido, ódiame sin medida ni clemencia, odio quiero mas que indiferencia, por que el rencor hiere menos que el olvido. Si me odias, quedaré yo convencido, de que me amaste mujer con insistencia, pero ten presente de acuerdo a la experiencia, que tan solo se odia lo querido..."
En otras palabras: "del odio al amor solo ...
La realidad es maldita... la fantasía, infinita.
Maté a mi hijo, bien mío
lo maté al darle la vida
la luna estaba de huida
mi vientre estaba vacío.
Mi pulso destituido
mi sangre invertida
mi conciencia dividida.
Era infernal mi extravío
Y me planteé tal dilema
es de teología el tema.
Si a mi hijo hubiera evitado
ya era bestial mi pecado.
Pero yo no lo evité:
vida le di y lo maté.
Pita Amor.