4 horas
Parece que mi cerebro se fué de vacaciones… y me dejó aquí con este cuerpo bastante achacoso. Tengo tanto trabajo y tanto cansancio que no se realmente que me hace seguir en movimiento. Pero es un hecho que las brillantes ideas se han sesgado y que mi naturaleza de cristal sale a la superficie ante cualquier adversidad. Ah! como envidio a mi tía abuela que dormía 4 horas (o menos) diarias y siempre tenía ánimo de ir a aerobic’s y cocinar como si todavía tuviera el restaurante. Su postura derechita y la gana de la vida por reirse a carcajada abierta es lo que mas recuerdo. Reposar viendo la nada en su casa de Acapulco mientras sanaban las marcas de la cirugía plástica era más motivo de risa que de vanidad. Si yo pudiera seguir funcionando al 100 con sólo unas horitas de sueño, como ella!!! Pero todas las horas que he pasado despierta últimamente han valido el cansancio; minuto a minuto valen como si fueran las 8 horas de sueño reparador.
Lo siento, pero este post no fué mandado por mi cerebro que sigue bronceándose en la playa, sino por lo que se quedó de mi. ![]()
Inicio
About
Portfolio
Contact
Search!
Tagged
Cómo? te llevaste el cerebro a la playa? espero que no te haya dado quitado mucha diversión. Lo que se quedó de tí, necesita vacaciones aparte