El otro día, al ver el atardecer tan maravilloso y en un arranque de sensibilidad, con cámara en mano, salí al jardín; mi padre me miró desde el sillón con cara extrañada mientras yo pasaba corriendo. Con ojos de ilusión le avisé: - voy a subirme al techo -, a lo que él regresando la mirada al televisor y sin preguntarme el porqué de mi prisa, me contestó: - ahi te fijas cuánto hay de gas... -
No cabe duda que ...
Somos lo que pensamos. Todo lo que somos aparece con nuestros pensamientos.
Con nuestros pensamientos hacemos el mundo.
Buda.
Hay dos cosas que me dí cuenta que me duele haber perdido: a él y a mi chamarra morada...
¡ah! ¡¡cómo la extraño!!
tres veces te engañé, tres veces te engañé, tres veces te engañeeeeeee:
la primera por 300, la segunda por 200 y la tercera yo pagué !!!